Siempre nos juntamos a ver videos de teleseries o películas para terminar en depresión.
Me quedó dando vuelta los sesos mientras el frío santiaguino se paseaba por mis conclusiones apresuradas.
Por dentro iba apresurado y por fuera era casi un caracol. Entre que algunos saltaban y corrían de a dos y la basura consumía el fin del día a día empecé por hacer mi currículum de encuentros poco efusivos. Y te vi más veces que de costumbre y quise decirte mi término favorito: NO SÉ.
Y cuando entré al temperado submundo me pausé mucho rato mientras arreglaba más de dos veces mi gorro, o sea tu gorro. Y pensé por dos segundos que a lo mejor iba a encontrarte en alguna parte y la sicosis me invadió y creí perder esa oprtunidad al tomar el metro y que en una de esas iba a mirarte por la ventana de la micro que no tomé.
Cuando me reí por mi histeria individual, ya estaba en la estación donde debía bajarme.
Y me di cuenta, mientras un perro se trató de alimentar de algo que no tenía, que fui culpable y que fui el mártir de una guerra donde fui director, guionista y actor; que esa anhelada justicia debía enfrentarla con honestidad, porque la sensación de pena constante eran puras neuronas que sumaban estrés y restaban seguridad.
Y me reí más, porque no necesité respuestas.
Me costó mucho sacar mi tarjeta para pagar la micro. Y dudé que asiento tomar, que lápiz usar y que te quería decir.
Y me quedé en blanco, y el camino se me hizo más corto y me di cuenta derrepente que hice una extensa introducción.
Estoy tan feliz de la destrucción neuronal, porque lo único que provoca es neurosis.
Y me acabo de acordar que mañana se cumple un año desde que me llevaste para atrás de la escuela, me pediste que me calmara y pensé que era algo terrible iba a pasar, pero tu sonrisa escondía tantas cosas que íbamos a hacer juntos.
Voy llegando a mi casa y ya son algunos meses en que acostumbré a venirme solo.
P.D.
Mi termino favorito continúa siendo: NO SÉ.
lunes, 4 de julio de 2011
El Rey
Siempre nos juntamos a ver videos de teleseries o películas para terminar en depresión.
Me quedó dando vuelta los sesos mientras el frío santiaguino se paseaba por mis conclusiones apresuradas.
Por dentro iba apresurado y por fuera era casi un caracol. Entre que algunos saltaban y corrían de a dos y la basura consumía el fin del día a día empecé por hacer mi currículum de encuentros poco efusivos. Y te vi más veces que de costumbre y quise decirte mi término favorito: NO SÉ.
Y cuando entré al temperado submundo me pausé mucho rato mientras arreglaba más de dos veces mi gorro, o sea tu gorro. Y pensé por dos segundos que a lo mejor iba a encontrarte en alguna parte y la sicosis me invadió y creí perder esa oprtunidad al tomar el metro y que en una de esas iba a mirarte por la ventana de la micro que no tomé.
Cuando me reí por mi histeria individual, ya estaba en la estación donde debía bajarme.
Y me di cuenta, mientras un perro se trató de alimentar de algo que no tenía, que fui culpable y que fui el mártir de una guerra donde fui director, guionista y actor; que esa anhelada justicia debía enfrentarla con honestidad, porque la sensación de pena constante eran puras neuronas que sumaban estrés y restaban seguridad.
Y me reí más, porque no necesité respuestas.
Me costó mucho sacar mi tarjeta para pagar la micro. Y dudé que asiento tomar, que lápiz usar y que te quería decir.
Y me quedé en blanco, y el camino se me hizo más corto y me di cuenta derrepente que hice una extensa introducción.
Estoy tan feliz de la destrucción neuronal, porque lo único que provoca es neurosis.
Y me acabo de acordar que mañana se cumple un año desde que me llevaste para atrás de la escuela, me pediste que me calmara y pensé que era algo terrible iba a pasar, pero tu sonrisa escondía tantas cosas que íbamos a hacer juntos.
Voy llegando a mi casa y ya son algunos meses en que acostumbré a venirme solo.
P.D.
Mi termino favorito continúa siendo: NO SÉ.
Me quedó dando vuelta los sesos mientras el frío santiaguino se paseaba por mis conclusiones apresuradas.
Por dentro iba apresurado y por fuera era casi un caracol. Entre que algunos saltaban y corrían de a dos y la basura consumía el fin del día a día empecé por hacer mi currículum de encuentros poco efusivos. Y te vi más veces que de costumbre y quise decirte mi término favorito: NO SÉ.
Y cuando entré al temperado submundo me pausé mucho rato mientras arreglaba más de dos veces mi gorro, o sea tu gorro. Y pensé por dos segundos que a lo mejor iba a encontrarte en alguna parte y la sicosis me invadió y creí perder esa oprtunidad al tomar el metro y que en una de esas iba a mirarte por la ventana de la micro que no tomé.
Cuando me reí por mi histeria individual, ya estaba en la estación donde debía bajarme.
Y me di cuenta, mientras un perro se trató de alimentar de algo que no tenía, que fui culpable y que fui el mártir de una guerra donde fui director, guionista y actor; que esa anhelada justicia debía enfrentarla con honestidad, porque la sensación de pena constante eran puras neuronas que sumaban estrés y restaban seguridad.
Y me reí más, porque no necesité respuestas.
Me costó mucho sacar mi tarjeta para pagar la micro. Y dudé que asiento tomar, que lápiz usar y que te quería decir.
Y me quedé en blanco, y el camino se me hizo más corto y me di cuenta derrepente que hice una extensa introducción.
Estoy tan feliz de la destrucción neuronal, porque lo único que provoca es neurosis.
Y me acabo de acordar que mañana se cumple un año desde que me llevaste para atrás de la escuela, me pediste que me calmara y pensé que era algo terrible iba a pasar, pero tu sonrisa escondía tantas cosas que íbamos a hacer juntos.
Voy llegando a mi casa y ya son algunos meses en que acostumbré a venirme solo.
P.D.
Mi termino favorito continúa siendo: NO SÉ.
El Rey
Siempre nos juntamos a ver videos de teleseries o películas para terminar en depresión.
Me quedó dando vuelta los sesos mientras el frío santiaguino se paseaba por mis conclusiones apresuradas.
Por dentro iba apresurado y por fuera era casi un caracol. Entre que algunos saltaban y corrían de a dos y la basura consumía el fin del día a día empecé por hacer mi currículum de encuentros poco efusivos. Y te vi más veces que de costumbre y quise decirte mi término favorito: NO SÉ.
Y cuando entré al temperado submundo me pausé mucho rato mientras arreglaba más de dos veces mi gorro, o sea tu gorro. Y pensé por dos segundos que a lo mejor iba a encontrarte en alguna parte y la sicosis me invadió y creí perder esa oprtunidad al tomar el metro y que en una de esas iba a mirarte por la ventana de la micro que no tomé.
Cuando me reí por mi histeria individual, ya estaba en la estación donde debía bajarme.
Y me di cuenta, mientras un perro se trató de alimentar de algo que no tenía, que fui culpable y que fui el mártir de una guerra donde fui director, guionista y actor; que esa anhelada justicia debía enfrentarla con honestidad, porque la sensación de pena constante eran puras neuronas que sumaban estrés y restaban seguridad.
Y me reí más, porque no necesité respuestas.
Me costó mucho sacar mi tarjeta para pagar la micro. Y dudé que asiento tomar, que lápiz usar y que te quería decir.
Y me quedé en blanco, y el camino se me hizo más corto y me di cuenta derrepente que hice una extensa introducción.
Estoy tan feliz de la destrucción neuronal, porque lo único que provoca es neurosis.
Y me acabo de acordar que mañana se cumple un año desde que me llevaste para atrás de la escuela, me pediste que me calmara y pensé que era algo terrible iba a pasar, pero tu sonrisa escondía tantas cosas que íbamos a hacer juntos.
Voy llegando a mi casa y ya son algunos meses en que acostumbré a venirme solo.
P.D.
Mi termino favorito continúa siendo: NO SÉ.
Me quedó dando vuelta los sesos mientras el frío santiaguino se paseaba por mis conclusiones apresuradas.
Por dentro iba apresurado y por fuera era casi un caracol. Entre que algunos saltaban y corrían de a dos y la basura consumía el fin del día a día empecé por hacer mi currículum de encuentros poco efusivos. Y te vi más veces que de costumbre y quise decirte mi término favorito: NO SÉ.
Y cuando entré al temperado submundo me pausé mucho rato mientras arreglaba más de dos veces mi gorro, o sea tu gorro. Y pensé por dos segundos que a lo mejor iba a encontrarte en alguna parte y la sicosis me invadió y creí perder esa oprtunidad al tomar el metro y que en una de esas iba a mirarte por la ventana de la micro que no tomé.
Cuando me reí por mi histeria individual, ya estaba en la estación donde debía bajarme.
Y me di cuenta, mientras un perro se trató de alimentar de algo que no tenía, que fui culpable y que fui el mártir de una guerra donde fui director, guionista y actor; que esa anhelada justicia debía enfrentarla con honestidad, porque la sensación de pena constante eran puras neuronas que sumaban estrés y restaban seguridad.
Y me reí más, porque no necesité respuestas.
Me costó mucho sacar mi tarjeta para pagar la micro. Y dudé que asiento tomar, que lápiz usar y que te quería decir.
Y me quedé en blanco, y el camino se me hizo más corto y me di cuenta derrepente que hice una extensa introducción.
Estoy tan feliz de la destrucción neuronal, porque lo único que provoca es neurosis.
Y me acabo de acordar que mañana se cumple un año desde que me llevaste para atrás de la escuela, me pediste que me calmara y pensé que era algo terrible iba a pasar, pero tu sonrisa escondía tantas cosas que íbamos a hacer juntos.
Voy llegando a mi casa y ya son algunos meses en que acostumbré a venirme solo.
P.D.
Mi termino favorito continúa siendo: NO SÉ.
martes, 26 de abril de 2011
Desorden de acá
Me siento pegado con neoprén, con mucha fuerza a las tardes de bicicleta, a las canciones veraniegas que solo duraron enero y que nunca van a volver porque te encuentras feliz en tu realidad abtraída y sin razón pero con algo de amor que nunca pude darte, porque mis no sé lo destruyeron todo.
No entiendo para que sirve perderlo todo, lo aposté y lo perdí...
y podría seguir escribiendo pero ya te escriben bastante y no quiero un gracias de vuelta, en realidad las cosas que a mi me hacen llorar para ti son solo recuerdo.
domingo, 3 de abril de 2011
con qué y cuál cara?
Mírame, porque puede ser que en un par de meses cambie de idea y me transforme en otro.
Y estoy adoleciendo cada día que pasa y cada día menos también.
No tengo por qué pedir perdón ni dar explicaciones, aunque la pena, el nervio y la rabia me hagan joder la boca del estómago cuando te escucho hablar sobre aquello.
Odias la adolescencia y vives en un mundo que te incita a seguir embarrado de aquello.
Despierta y mira a tu alrededor, porque no has abierto los ojos de manera parcial.
Te están absorbiendo por un hombro y te estás maquillando los ojos de ilusiones laborales que no te van a llevar ni al wall street.
Eres tan mortal y si me rompiste el corazón tres mil veces sigo levantándome todos los días y puedo respirar tranquilo el mismo aire que tú.
Asqueas mi camino, así que empieza por florecer y dejar de adolecer.
sábado, 2 de abril de 2011
No me preguntes qué me pasa, ni por qué
Hoy intenté otra de mis fantasías cinematográficas fallidas.
Me levante medio ebrio aún, con ganas de reír y con más de llorar.
Agarré mis cosas y fui en busca de mi bicicleta.
Mi amigo me abrazó con poco amor y pensé que Alexis Moreno dormía en su living.
Me costó subirme a la bicicleta, asi que caminé con ella y con cocorosie cantamos e hicimos variados videoclips.
Y llegué al lugar más bonito para pensar que tú y mi papá me han mostrado.
Y le pedí fuego a una cuarentona desconocida que me miró extrañada.
Y me costó subirme por mis jeans ajustados y duros.
Y empecé a avanzar por el paseo mientras el viento y la nostalgia inundaban mis ojos.
Y llegué a la gran avenida y quise encontrarme contigo y perdonarnos, pero cada cinco minutos me mordía los pensamientos.
Y no me encontré contigo ni con nada de tu sola y triste vida.
Sólo me dediqué a extrañarte cada cinco minutos de manera aleatoria.
Ahora no sé si eres amor, no sé si eres odio, pero eres mucha nostalgia.
Y llegué a mi casa a escuchar la canción que sonaba en tu teléfono cuando te llamaba y veíamos a la Tonka en la tevé. Y tomé fanta y sopa y ya no estaba tan borracho.
viernes, 1 de abril de 2011
a mí?
Entregaste tus prioridades a cosas que son de tu talla, tu puedes más porque podrías dejar de fingir y creerse algo, porque estamos todos actuando y deberías detenerte, vas a enloquecer...como yo.
MARFIL
Esto significa que hay que dejar los como y los pensamientos dubitativos, porque cuando pasan los días se van desvaneciendo y haciendo cada vez menos reales.
Se empieza a hacer adictivo el pensar que cualquier día me desmayo entre tus piernas como lo he hecho tres mil veces elevadas al cubo. Es que eres tridimensional en mi cuerpo sin minutos. Sin minutos en mi tranquilidad invasiva, porque siempre se tiñe de rojo o de colores fuertes tirados para oscuro, con matices llenos de fuego. Con sensaciones extremadamente poco terrestres y con ganas de ser más descriptivas. Y me pierdo, me pierdo entre calle serrano, en el paseo bulnes, en la dé cero tres, en las canciones y mirando jugueterías. Y no quiero perderme, pero asumo que a veces quiero abrazarte. Y no puedo no puedo no puedo sacarnos de acá. Digo eso porque no sé si aún estás acá, escondido y manchado.
lunes, 28 de marzo de 2011
no me pude el día de tanta resaca y moral más encima
Tengo tantas imágenes que revolotean en mi cerebro como un flashback típico de película atemporal y pseudo rupturista.
Que me como un brownie de maria juana, que me tomo la última cerveza, que un sorbo al dulce melón con vino, que coqueteo con el colorín o con el carita de mandarín.
Con una atmosfera de mierda que es sentirte odiando por detrás, que ni siquiera eres capaz de hacerme un favor como la gente, porque no sé si lo seas en realidad.
Y sí, hoy desperté con más pena que nunca, y quizás es porque contaminaste mi ambiente, por el vestuario que contaminaste, porque casi muestro sin polera, asi que gracias.
miércoles, 16 de marzo de 2011
caer en picada y no saber por qué
Entonces después de muchos días sin pensar en aquella persona que me destruía y creer que todo estaba tan bien y tan tranquilo me llega una noticia que se siente como un escalofrío cervical que no sabe por donde fugarse.
Escribo refiriéndome a ese alguien como aquella persona, porque dejaste de ser un tú, porque no hay más tú a tú, no sirven más los mensajes ni los mails, no sirven más las sonrisas cordiales de pasillo, no sirven, no servimos...te serviste de mi vida, te la serviste. De mis amigos, de mi arte, de mis colores que perdí, de mis minutos y las mariposas que solían revolotear en mi estómago.
Me tengo miedo a mi mismo, porque hoy sentí que quizás no podía pararme jamás nunca, jamás dejarse querer, jamás dejarse tocar de veritas, que tal vez no podría volver a ser como lo era en un principio, antes de conocer la vida contigo.
Hoy tengo tantas razones para estar feliz y tan pocas para llorar, pero igual lloro y no encuentro el por qué de las lágrimas, no encuentro el por qué de tanta estupidez.
Me pregunto el por qué de las caras bonitas, de los cuerpos bonitos, de las personalidades bonitas.
Hoy en la mañana me sentía precioso, inteligente, capaz, sensible, un hombre!
Te demoraste 10 segundos en destruirme todo eso.
¿Me quieres destruir?
Destruyete solo, haz una carrera decente, sé feliz con lo que tienes y no le envidies a nadie.
Y corta eso que se llama pretensión, de pretender algo que no eres.
No te odio.
sábado, 12 de marzo de 2011
quieres que te cuente algo de amor?
Empezamos otra vez a descubrir los cuadernos nuevos que van a entrarnos, a jodernos y a mandarnos a freír monos al áfrica.
Te digo lo que te digo porque estoy tan aliviado de no sentirte a cada minuto, que me da asco pensar que la vida me iba a dar ese día a día tan tóxico.
No entiendo por qué me dio un regalo tan así, no entiendo el por qué estoy tan radiantemente curioso de conocer a todos lados.
Me transformo en un hombre más arrugado, con más ganas de fumar, pero con un peso menos.
Y un par de kilos de más.
miércoles, 2 de marzo de 2011
sueño mojado en el norte
he soñado dos veces y te he besado una, por ende creo que un par de noches no me anuncian nada que yo sin palpitar pueda explicar, así que sigo soñando.
soñando que vamos caminando en una avenida teñida con verde pasto y gris cemento, sentándonos en un café de variados precios y público aún más mezclado, como la música que me haces escuchar cuando estamos recortando cosas solas.
me siento adelante y me abrazas por detrás, me susurras un par de cosas tiernas al oído izquierdo y te beso en tu mejilla derecha como respuesta sin palabras.
y con un beso como teletransportador miramos animales en HD y nos reímos de las tonteras que invento, mientras miro nuestras piernas en esos shorts que a casi nadie le gustan.
y sólo te miro porque me da vergüenza decir algo con extrema confianza que te haga poner incómodo. dentro del sueño quiero tener otra entre mi mantel de carozzi y tus ojos de mandarino triste, porque somos tristes.
y quiero regalarte más amor con menos ropa, nada más.
jueves, 10 de febrero de 2011
so single
me pasé para el otro lado a punto de enloquecimiento pensando en que significa estar un rato solo, sin nadie que te abrace cuando estás en drogas, sin nadie que se tome un jarro de agua helado cuando estás con resaca, sin nadie que te vaya a comprar un nastizol cuando estás con gripe.
la verdad es que el otro día estaba haciendo una cama de dos plazas donde había dormido hace seis meses y ahora estaba solo ordenando sábanas que sólo tenían alcohol esta vez.
eso sí me demoré menos en terminar de hacerla, quizás porque ya no habían más besos de por medio, guerras de almohadas, ni abrazos en el suelo. la verdad me sentí triste.
qué tiene de malo poder pedir a alguien?
paciencia es lo que más me cuesta encontrar.
pero quiero un abrazo reponedor, como un break.
miércoles, 9 de febrero de 2011
la avenida
pero cuando sueño todo es mucho mejor, en realidad es una realidad con luces tenues y colores pasteles, una combinación casi imposible.
entonces en los sueños comienzo a escapar de un comunismo capitalista contra un marxismo de oposición que nadie entiende, mientras me golpean hinchas de algún equipo deportivo de segunda división que no paraba de tirarme la ropa. la verdad es que no hay ninguna guerra ni de equipos futbolisticos ni de colores políticos. sólo hay guerras de intereses personales y grandes avenidas donde todos se juntan a reír y a besarse tal vez, o besarte. con ganas de llevarte en mi moto que no tengo, donde quieras, lo que quieras, como quieras. en serio no sé a quién dedico las palabras que encuentro cada vez más fácil. y se me olvidó hablar, se me olvidó conquistar. me encerré en unos http dos puntos.
atrás en el amanecer
y me encanta (ba) la idea de sólo escribir-te. de poder componerte desde la A hasta la Z. aunque tal vez nunca pueda entender-te entre puntos y punzadas. y me odio cuando nos quedamos mirando con cara de perro indiferente, con ese orgullo que no sé si sirve de algo. porque tú y tus telas de colores me hacen las mariposas que antes eran polillas, de esas que nadie quiere tener.
y sí, te quiero con el beso nerd más nervioso de todos.
L
una gran L de loser para mí.
viernes, 28 de enero de 2011
calor de fin de enero, calor en mala
Entre que hoy desperté luego de haber bailado alrededor de cuatro horas seguidas, haberme tomado cuatro cervezas en lata y dos litros en botella, haberme levantado temprano, ensayar movimiento, sudar bastante e irme a las dos de la tarde a almorzar por el centro y conversar de la vida, mamarme un viaje en metro y micro por santiago sopeado, concluyo que me siento algo angustiado y medio desolado.
Pero siempre hay personas nuevas que nos dibujan sonrisas e inspirar para escribir palabras con más esperanzas.
Maridos o no, hay buenos gallos en el gallinero.
lunes, 24 de enero de 2011
sábado, 22 de enero de 2011
reinado nerd o nerd kingdom I
Dos reyes nerd van caminando de la mano por la colina número cero, uno de bigote y otro no, pero ambos de lentes grandes y marcos gruesos.
Van caminando silenciosos, pues es ahí, donde nadie está enterrado, donde se recuerda.
En este reino donde las crayolas, los videojuegos de los 80 y la poesía perdedoramente romántica ocupan el lugar.
Ponen una mantita fabricada de retazos y de muchos colores y texturas, sacan el jugo de ciruelas y se disponen a comer las galletas de avena que alguna cocinera naturista del pueblo les regaló.
Desde ahí miran a todo el pueblo, mientras el rey sin bigotes le quita las migas del bigote al que posee los vellos faciales.
Y miran, recuerdan y suspiran...
martes, 18 de enero de 2011
los animales corren más fuerte de noche
Una hora y menos me demoré en sepultar todo a punto de centro de la tierra.
domingo, 16 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
mamá
Hoy grité y lloré mucho, porque mi mamá de entrañas no me entendió.
Tenía pena, porque mi mamá no de entrañas se murió hace poco, y la necesito, mucho.
Mi mamá está celosa, porque no la extraño como antes.
Nadie
Nadie te va a amar como yo, nadie va a tener tanta paciencia para tirar contigo, nadie.
Porque para eso y contigo, hay que tener paciencia.
sábado, 8 de enero de 2011
lo que quieras
Al menos he pensado en quitarme la vida cinco veces.
Lo peor es que esas cinco veces he pensado cada movimiento pensando en ti, haciendo todo en tu nombre, en cada movimiento, pensando en tu sexo y tu olor.
Lo peor es que aún me dan ganas y sé que es absolutamente adolescente, porque lo he contado y ahora lo estoy escribiendo. Me gusta escribir sobre ti y lo pésimo que me haces y lo imbécil que soy, porque paso 23 de mis 24 horas diarias junto a ti, y te pienso, y te miro y me río contigo.
Lo peor es que me siento un resto más maduro que antes, pero lo tuyo no se me pasa con nada. Eres un criadero de inseguridades, de dudas y de enojos. Porque me enojo contigo cada vez que me siento vulnerable y quiero cubrirme de la lluvia llamada por tu nombre, quiero evitarte en las esquinas y pasillos. Porque sé que si tu me pides algo que venden en la China iría ahora mismo y no lo pensaría tres veces, dos quizás.
Porque lo peor es que me cuesta decir esas dos palabras, porque me da vergüenza.
Esas dos palabras, tú sabes cuáles son.
Y escucho canciones tristes, en mi ipod, como esperando un sol de invierno que nunca va a llegar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)