lunes, 27 de diciembre de 2010

he llorado caleta, aunque se me haya olvidado que es sentir pena.
me debería haber secado.
y nunca seré lo suficientemente bueno para ti.
perdóname?

MIEDO

Y al final siempre termino escribiendo-te.
Cuando me desespero o no sé qué hacer, cuando tengo miedo de algo, o cuando me siento más y más crítico.
La verdad es que la razón por la cual escribo es porque elimino todos los subtextos de la vida que en realidad solo sirven para el teatro, para hacerlo más atractivo y para que funcione mejor.
Te quiero olvidar sabes. Porque gente como tú no me hace bien, porque hace dos años o un poco menos me enfermé.
Tengo un cáncer emocional que no me deja tranquilo, que me sigue a cada rato y que olvido como muchas cosas que hago todos los días de mi triste vida.
Porque cuando me enfermé de ti, mi vida se hizo triste y mi seguridad se perdió, en realidad no se perdió por si sola, la perdí, fue mi culpa. Lo malo es que se me olvidó como recuperar esas sonrisas que me gustaba regalarle a la vida a diario.
Y escucho canciones, en aquella radio que me hace reir o llorar por ti.
No sé cómo alejarme de ti, porque hay algo en mí que no quiere soltarnos, porque ya pololeamos, ya nos dejamos de hablar, ya fuimos amigos, solamente compañeros, fuimos enemigos....hasta fuimos desconocidos.
Hoy me prometiste regalos en la vida, como si me proyectaras para siempre en tu vida como tu 'algo' sin serlo, como tu amigo sin aceptarlo tanto.
No me quiero aburrir de tanto ir y venir.
Hemos pasado tantas cosas y no sé si quiero seguir, no lo sé.
Y ahora vamos a festejar, y bailar y reir y gozar tanto la vida, y nos llenaremos de palabras bonitas que no sé si llenan tanto, pues son palabras justamente, que fácil se las lleva el viento.
Ya van a ser dos años en los cuales, y lamento mucho decir esto, nunca he estado tranquilo o sin pensar, en los dos, en ti, en tus locuras y estupideces, en mi y en mis patetismos, nunca he estado disfrutando plenamente los momentos que pudieron ser lindos.
Pero no sé si puedo amar a una estrella de rock, sin creer.
Pues ya no creo en nada, perdí muchas esperanzas al respecto, perdí esperanzas de poder amar.
Las películas y los videoclips y las teleseries ya no son parte de mi fantasía amorosa, porque eso era, ni siquiera era una prono barata, quizás pedí mucho.
Tengo miedo pos, tengo un miedo que me cala la espalda y me acompaña al caminar y al hacer tantas cosas en 24 horas. Anoche no pude dormir nada, pensando en cosas que te acompañaban a ti, en ti besando o, peor aún, tirandote a otro hombre que no sea yo, haciendo estupideces con otro que no sea yo. Estoy sicoseado, y no sé ni siquiera cómo se escribe, es lo peor. Y pensar que te quería ir pal norte me aterra, porque los cholos aman a los rubios, y tú eres un rubio amado por los cholos.
Y he engordado tanto y adelgazado tanto por ti. Y me he curado tanto y drogado tanto por ti, que ni neuronas, ni hígado me queda para poder pensar o sentir que quizás la historia se repita cien veces más.
Y estoy puro tirando rollos al aire, porque no me quiero sentir así. No quiero pensar en tu verano con amoríos culturales, con canciones que no son para mí, ni para los dos, no quiero que esto se transforme a cada rato sin parar y yo apresuradamente intentando adaptarme sin resultados positivos, no quiero ausentarme, pero tampoco quiero estar tanto, quiero sacarme la mochila que llevo en la espalda, me duele mucho, demasiado quizás. Y siento que la cagué, me da miedo celebrar contigo, porque siempre pasan huevás en mi ausencia, siempre, tengo la mala cueva de que me pasen esas cosas a mi.
Y me siento un poco miserable.
Tengo miedo.

Lata

Soy una lata.
No me gusta nadie.
No me excita nadie.
Hasta creo que nadie me cae tan bien.
Soy de lata.
Un latero.

Maraco

Quiero odiarte, quiero que me duela algo, quiero sentirme en llamas.
Quiero fumar todo el día y tomar toda la noche.
Empecé por asquear los besos, pero igual me calientan.
Estoy tan plano.
Quiero tirar mierda.
Quiero olvidarme de toda esta mierda, año conchadetumadre.

Quiero volverme loco, quiero ser ese maraco anorexico que te carga.

Me siento tan plano. O bien.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Soy un gay súper cuático. De esos que fuman como maricón celoso.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Creo que hace un año abrí este blog con la intención de ser lo más ácido y a la vena posible.
Ha pasado un año y aún no lo logro, porque lo meloso no me lo quita nadie.
Ni mis experiencias sexuales puedo describir, porque las hago poéticas y poco patéticas como son en realidad.
Escucho Babasonicos, canciones antiguas y un poco depresivas, con un gusto a comida navideña, que en realidad fue menos amarga de lo que pensaba.
Tengo una familia bastante nostálgica y poco tolerante, pero igual los pude apaciguar con un poco de comida, buena atención y amor.
Al menos esta navidad me siento un poco más grande y no al revés.

Gracias.

martes, 21 de diciembre de 2010

Metro


Estoy esperando a que pase una y otra vez, días eternos en los cuales la verdad no me entretienen ni siquiera las millones de canciones de mi iPod, en los eternos 80 gb que nunca voy a terminar de llenar.
Y con los ojos medio somnolientos, tarareando una canción media indie recibo ese viento con un poco de agua que tiran en el Metro.
Muevo la cabeza de un lado a otro con cuidado, para que nadie lo note y así me de menos vergüenza hacerlo.
Entonces me subo a uno de los miles de trenes que ocupo día a día, haciendo combinaciones, o no, llendo a la universidad o simplemente a dar vueltas por el sub mundo santiaguino.
Sigo creyendo que soy algún cantante under medio electro, medio folk y me encuentro con algún hombre que me llama la atención de una manera casi poética y poco sexual, sí poco.
Entonces me encargo de mirar fijamente y no quitar la mirada a menos de que sea correspondida y la vergüenza me invada en mala.
Decido poner una canción en play y empiezo mirando sus manos, su pelo, su ropa, imaginando que escucha en sus audífonos o que hace cuando llega a su casa.
En ese momento me dan ganas de agarrar un lápiz y un pedacito de papel (que siempre llevo en la mochila, que también siempre llevo) para escribirle un par de líneas amorosamente inocentes y casi convincentes para que me mire un rato más.
Pero simplemente no puedo, inducido por la inseguridad adolescente que me persigue más cuando hace calor y estoy solo.
La verdad es que nunca pretendo encontrar el amor de mi vida en el metro, solo me gusta sentir un poco de amor que dura un par de estaciones y sonreír solo unos minutos que duran máximo una hora.
Lo último que hago eso sí, si es que mi tramo es muy largo, es hacer un ejercicio mental para que el individuo me acompañe todo el trayecto y que me mire un poco más par hacer de ese viaje santiaguino poco cordial, un poco más coqueto y sutil.
Más que toqueteos sucios, unas miradas pseudo enamoradas que duran desde Los Leones hasta Baquedano.

Ahora mi sueño, es poder hacer esto en New York, Buenos Aires o Barcelona.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Querido Don E.

Querido Edwars, lamento informarle que usted es un completo idiota, egoista y mala persona.
Y lo que estoy diciendo tiene sus argumentos y no es gratuita mi declaracion.
Usted si es capaz de andar quitandole minutos a la gente, esa gente a la que se refiere usted don E. porque usted es bien bueno para alegar y quedarse sentado. Eso lo se, y yo tambien suelo hacer eso.
Pero no cree que es feo buscar e insistir a una persona que sabe que esta con alguien, que usted no le hace bien, y sabiendo todo eso usted insiste igual?
Y se escuda con que las personas no le pertenecen a nadie, eso yo lo se, lo tengo claro don.
A usted le gusta sentirse solicitado, le encanta, le fascina, porque usted es un gusano, un parasito mental para con los otros, usted es tan asegurado, aunque no le guste el lugar donde esta, igualmente va y finge, y usted finge mas o menos, en todo caso, pero finge.
Usted es tan mala persona que oculta informacion y valiosa. Usted me oculto informacion y al otro don, su don, a el igual y eso es feo mi don, es feo y patetico, muy en mala.
Te quiero decir que eres una mierda, que tienes todo planeado y que te encanta utilizar a la gente, por eso te sientes solo y oscuro, porque nada te llena de verdad y mas encima andas preocupado de andar cobrando sentimientos.
Dejalo tranquilo, el no tiene por que hacerse cargo de tus boludeces.

Imbecil, no te odio, pero me das asco.

Y a ti te amo, pero me das pena.

Te quiero mucho, tu solo juegas limpio, o lo intentas.



Y yo, yo solo pierdo el tiempo escribiendo y haciendo odas a seres que no existen.

Tu

Un momento que genera dos necesidades, porque contigo, conmigo, nací, naciste, descubrí, descubriste.

No voy a ser un despota, no voy a ser dueño de tu felicidad. Pero si yo alguna vez te hice sentir bien, te hice sentir bien por primera vez entre paredes amarillas de la mala suerte, de tu sencillez o de tu complejidad poco descubierta o muy cubierta.

Ni siquiera tenias que decir algo, porque tu me decías cosas con sonidos pequeños y las palabras que te regalaba eran enormes y a punto de devorarte. Te creí capaz y te lance palabras y sueños, café y galletas, llantos y sonrisas. Porque ahora me acuerdo y la verdad es que podría estar escuchando a Sonic Youth y comenzar a recordar las escenas que soñamos, con cachetes, con pelos largos escalonados, con un poco de falta de apetito y cortes de pelo caseros.

Yo quise ser un Superstar contigo, con Budwiser y con tortas de y con chocolate. Quise quererte y te ame y fui tu eje y tu el mio. Y me llenaste de sueños tuyos que quise cumplir y tu no quisiste y quisimos crecer juntos y pudimos calmarnos (un poco) y subirnos en columpios y resbalines con muffins de conversaciones, cafés de alegría y cigarrillos con pena.

A ratos queríamos matarnos juntos y gritar toda la mierda repulsiva que teníamos dentro.

Quise pensar que llegaríamos al Colorado en auto, quisimos ser ángeles terribles de la depresión que nos hacia felices. Eramos pasado. Eramos llanto de felicidad y rabia. Odiamos al mundo y nos criamos lejos y nos juntaron cosas tan estúpidas. Nos unieron billetes e idas a comprar para evitar tantos momentos que no quisimos. Yo alguna vez quise irme contigo a la vía láctea y ojala solos para poder olvidar todas esas cosas que me hacían inspirar intranquilo y exhalar cortado. Me puse como meta (que solo duro 5 minutos) hacerte la mas feliz. Porque eres tan atractiva. Porque tienes ese maldito des-interés que te hace tan atractiva. Que no se que cosas pasan por tu cabeza cuando tienes un café en la mano. Ganaste. Dejaste los cigarrillos. Los muffins. Las tortas de chocolate. Tus cachetes. Todavía no te encuentro.

Tome un avión y volví, pero no estabas en ninguna parte. Y llore. Y me enoje. Y quise ser indiferente.

Es que eres tan atractiva que hasta las personas que no gustan (o gustaron) de ti, caen rendidas a tus pies. Y no se si sera tu culpa. Pero no te das cuenta que estas con ganas de dar amor.

Café o Rojo.

Pero Negro me da miedo. Me das miedo.

Y te odie. Es feo odiar. Me dieron nauseas y me maree y morí.

Estuve en coma y quería encontrar(te) y me dio odio con todo el mundo y quise morir(me) y quise hacer un plan.

Me siento tan feo por eso. FeoyMalo.

Y me salio el tiro por la culata doblemente. Intente herirte y me hirieron. Y todo mi odio por ti, se transformo en decepción de mi. Todo eso.

Y golpes. Y ganas de abrazarte y besarte en el hombro.

En esta historia solo somos dos protagonistas.

Sin antagonistas, secundarios ni episodicos.

Atractiva, Te amo.

Beeh.

La mayoría de los verbos están conjugados en pasado.

Y ya no puedo etiquetarte.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Coraje

Hoy me pregunto mas cosas que de costumbre, porque hay muchas puntas que hay que remendar, dejarlas redonditas y poder saborear.
Muchas cosas y no se si tanto tiempo. Piano piano dicen algunos, pero yo no se si es tan así.
No se si todo se reduce a notas musicales y menos a palabras en algún blog.
Es decir, o poder decir, basta o incluso querer hacer esas cosas que uno no sabe en que van a terminar. La segunda opción ya esta colapsada.
Estoy atrapado en decir te amo y poder escribirlos. Te amo acá y allá. Te a mo a ti y a ti también y a ustedes igualmente.
Y tengo miedo. Hoy tengo miedo, porque las palabras escritas se me acaban y no puedo ni siquiera hablar bien.
Pero quiero seguir, seguirme sobretodo.

Y suena como libro de autoayuda, pero en realidad es uno de autodestrucción.