la verdad es que el otro día estaba haciendo una cama de dos plazas donde había dormido hace seis meses y ahora estaba solo ordenando sábanas que sólo tenían alcohol esta vez.
eso sí me demoré menos en terminar de hacerla, quizás porque ya no habían más besos de por medio, guerras de almohadas, ni abrazos en el suelo. la verdad me sentí triste.
qué tiene de malo poder pedir a alguien?
paciencia es lo que más me cuesta encontrar.
pero quiero un abrazo reponedor, como un break.
No hay comentarios:
Publicar un comentario