jueves, 10 de febrero de 2011

so single

me pasé para el otro lado a punto de enloquecimiento pensando en que significa estar un rato solo, sin nadie que te abrace cuando estás en drogas, sin nadie que se tome un jarro de agua helado cuando estás con resaca, sin nadie que te vaya a comprar un nastizol cuando estás con gripe.

la verdad es que el otro día estaba haciendo una cama de dos plazas donde había dormido hace seis meses y ahora estaba solo ordenando sábanas que sólo tenían alcohol esta vez.
eso sí me demoré menos en terminar de hacerla, quizás porque ya no habían más besos de por medio, guerras de almohadas, ni abrazos en el suelo. la verdad me sentí triste.

qué tiene de malo poder pedir a alguien?
paciencia es lo que más me cuesta encontrar.

pero quiero un abrazo reponedor, como un break.

miércoles, 9 de febrero de 2011

la avenida

pero cuando sueño todo es mucho mejor, en realidad es una realidad con luces tenues y colores pasteles, una combinación casi imposible.
entonces en los sueños comienzo a escapar de un comunismo capitalista contra un marxismo de oposición que nadie entiende, mientras me golpean hinchas de algún equipo deportivo de segunda división que no paraba de tirarme la ropa. la verdad es que no hay ninguna guerra ni de equipos futbolisticos ni de colores políticos. sólo hay guerras de intereses personales y grandes avenidas donde todos se juntan a reír y a besarse tal vez, o besarte. con ganas de llevarte en mi moto que no tengo, donde quieras, lo que quieras, como quieras. en serio no sé a quién dedico las palabras que encuentro cada vez más fácil. y se me olvidó hablar, se me olvidó conquistar. me encerré en unos http dos puntos.

atrás en el amanecer

y me encanta (ba) la idea de sólo escribir-te. de poder componerte desde la A hasta la Z. aunque tal vez nunca pueda entender-te entre puntos y punzadas. y me odio cuando nos quedamos mirando con cara de perro indiferente, con ese orgullo que no sé si sirve de algo. porque tú y tus telas de colores me hacen las mariposas que antes eran polillas, de esas que nadie quiere tener.
y sí, te quiero con el beso nerd más nervioso de todos.


L

una gran L de loser para mí.

no sé

gané dos veces seguidas y me dio miedo llegar a la tercera, por ende perdí