Un momento que genera dos necesidades, porque contigo, conmigo, nací, naciste, descubrí, descubriste.
No voy a ser un despota, no voy a ser dueño de tu felicidad. Pero si yo alguna vez te hice sentir bien, te hice sentir bien por primera vez entre paredes amarillas de la mala suerte, de tu sencillez o de tu complejidad poco descubierta o muy cubierta.
Ni siquiera tenias que decir algo, porque tu me decías cosas con sonidos pequeños y las palabras que te regalaba eran enormes y a punto de devorarte. Te creí capaz y te lance palabras y sueños, café y galletas, llantos y sonrisas. Porque ahora me acuerdo y la verdad es que podría estar escuchando a Sonic Youth y comenzar a recordar las escenas que soñamos, con cachetes, con pelos largos escalonados, con un poco de falta de apetito y cortes de pelo caseros.
Yo quise ser un Superstar contigo, con Budwiser y con tortas de y con chocolate. Quise quererte y te ame y fui tu eje y tu el mio. Y me llenaste de sueños tuyos que quise cumplir y tu no quisiste y quisimos crecer juntos y pudimos calmarnos (un poco) y subirnos en columpios y resbalines con muffins de conversaciones, cafés de alegría y cigarrillos con pena.
A ratos queríamos matarnos juntos y gritar toda la mierda repulsiva que teníamos dentro.
Quise pensar que llegaríamos al Colorado en auto, quisimos ser ángeles terribles de la depresión que nos hacia felices. Eramos pasado. Eramos llanto de felicidad y rabia. Odiamos al mundo y nos criamos lejos y nos juntaron cosas tan estúpidas. Nos unieron billetes e idas a comprar para evitar tantos momentos que no quisimos. Yo alguna vez quise irme contigo a la vía láctea y ojala solos para poder olvidar todas esas cosas que me hacían inspirar intranquilo y exhalar cortado. Me puse como meta (que solo duro 5 minutos) hacerte la mas feliz. Porque eres tan atractiva. Porque tienes ese maldito des-interés que te hace tan atractiva. Que no se que cosas pasan por tu cabeza cuando tienes un café en la mano. Ganaste. Dejaste los cigarrillos. Los muffins. Las tortas de chocolate. Tus cachetes. Todavía no te encuentro.
Tome un avión y volví, pero no estabas en ninguna parte. Y llore. Y me enoje. Y quise ser indiferente.
Es que eres tan atractiva que hasta las personas que no gustan (o gustaron) de ti, caen rendidas a tus pies. Y no se si sera tu culpa. Pero no te das cuenta que estas con ganas de dar amor.
Café o Rojo.
Pero Negro me da miedo. Me das miedo.
Y te odie. Es feo odiar. Me dieron nauseas y me maree y morí.
Estuve en coma y quería encontrar(te) y me dio odio con todo el mundo y quise morir(me) y quise hacer un plan.
Me siento tan feo por eso. FeoyMalo.
Y me salio el tiro por la culata doblemente. Intente herirte y me hirieron. Y todo mi odio por ti, se transformo en decepción de mi. Todo eso.
Y golpes. Y ganas de abrazarte y besarte en el hombro.
En esta historia solo somos dos protagonistas.
Sin antagonistas, secundarios ni episodicos.
Atractiva, Te amo.
Beeh.
La mayoría de los verbos están conjugados en pasado.
Y ya no puedo etiquetarte.
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