Te digo lo que te digo porque estoy tan aliviado de no sentirte a cada minuto, que me da asco pensar que la vida me iba a dar ese día a día tan tóxico.
No entiendo por qué me dio un regalo tan así, no entiendo el por qué estoy tan radiantemente curioso de conocer a todos lados.
Me transformo en un hombre más arrugado, con más ganas de fumar, pero con un peso menos.
Y un par de kilos de más.
eso se llama amor por uno mismo.
ResponderEliminar